Ictus ¿Qué es y por qué se produce?

Posted by Hospital Vithas Xanit Internacional | Posted in MUNDO XANIT | Posted on 08-05-2014

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Dr. Victor Campos Blog

Esta semana, junto al Dr. Víctor Campos, Director de Neurociencias Vithas Xanit, abordamos el Sistema Nervioso, concretamente los  Ictus, qué son exactamente, sus causas y sus posibles síntomas.

¿Qué es un ictus y por qué se produce?:

Llamamos ictus a la consecuencia de una alteración en la circulación del sistema nervioso central. Normalmente se produce por una insuficiencia aguda de sangre en una parte de nuestro cerebro o médula que, consecuentemente, afecta las funciones de esa zona concreta.

Dado que la sangre llega por arterias suelen obedecer a algún tipo de daño arterial, si este es el caso se le conoce como ictus isquémico y constituye entre el 80 y 90% del total de ictus que atendemos en el hospital. El resto suele ser debido a un sangrado agudo en el cerebro/médula, denominado ictus hemorrágico. De forma menos habitual aparecen por defecto en el drenaje venoso con lo que la sangre no sale como debe de una zona cerebral y dicha zona se “congestiona”.

Los ictus suelen tener dos posibles orígenes: Cardíaco, denominados émbolos, cuando el material que se desplaza desde el corazón por las arterias llega a un vaso más pequeño que su tamaño, por lo que no puede continuar dejando esa zona sin riego; y los denominados trombos, que tienen lugar en la pared arterial dónde se deposita material graso en una o varias arterias, ese material se desprende o cierra totalmente el vaso.

¿Cuál es la prevalencia en España?

En general, la tasa de incidencia de los países desarrollados se encuentra en torno a 1.5 y 2.9 casos por cada mil habitantes al año en ictus estables, y más elevada para ictus transitorios. Estos últimos, los transitorios, son una especie de aviso o alarma que puede preceder a un ictus más grave, tal y como sucede con la angina de pecho, que precede a un infarto de miocardio. Las personas suelen tener síntomas que desaparecen en unas 24 horas y no tienen consecuencias visibles para el paciente.

¿Qué población está en riesgo?

La población en riesgo es bastante amplia, aunque estadísticamente es más frecuente en varones a partir de los 50 años y en las mujeres tras la menopausia. Asimismo, la edad se adelanta si se padece una cardiopatía embolígena (grupo de condiciones heterogéneas que tienen en común que presentan un elevado riesgo de coagulo sanguíneo), una enfermedad general que afecte a la coagulación o a la circulación o si se es fumador/fumadora.

¿Se sabe cómo actuar ante un ictus?

Ante síntomas de inicio súbito que afecten a medio lado del cuerpo, lenguaje, visión o desequilibrio es importante acudir rápidamente a urgencias. Una evaluación experta y rápida asociada a un estudio de imagen del cerebro (habitualmente TAC -simple o con estudios de perfusión- o Resonancia Magnética de difusión) nos ayuda a los profesionales a asociar los síntomas a la lesión y a actuar rápidamente.

¿Podría comentar qué tipo de protocolos de actuación se siguen actualmente?

En la actualidad los protocolos de actuación frente a un ictus están muy desarrollados, se basan en la prevención. Existen dos tipos:

Protocolos primarios: en personas que jamás han tenido un ictus pero que tienen grandes probabilidades de tenerlo porque sean cardiópatas con tendencia a producir émbolos, personas con enfermedades generales que aumenten la tendencia a trombosis o pacientes con estrecheces en arterias del cerebro de forma casual, denominados estenosis. Los factores de riesgo vascular (tensión arterial elevada, colesterol  elevado, diabetes, tabaquismo, sedentarismo, etc.) son causa de un empeoramiento progresivo de la situación vascular de cualquier persona. Su control es básico para prevenir un ictus.

Protocolos secundarios: en personas que ya han tenido un ictus debe encontrarse el origen del problema para así evitar que vuelva a ocurrir. Con ellos suelen usarse fármacos que disminuyen la agregación de las células de la sangre encargadas de la coagulación (o sea de las plaquetas) o de las proteínas de la sangre que la producen (coagulantes).

Por otra parte, existen tratamientos para tratar el ictus agudo inmediatamente y así reducir sus consecuencias. La mayor parte de estas técnicas solo se efectúan en los primeros momentos; pasadas unas pocas horas el daño está establecido y el riesgo de complicaciones es muy elevado. Estas técnicas consisten en diluir los trombos con sustancias muy potentes o sencillamente extraerlos mecánicamente introduciendo material de alta precisión directamente dentro de las arterias.

Está demostrado que una correcta y precoz rehabilitación de los síntomas disminuyen las secuelas y la dependencia secundaria de aquellos que han sufrido un ictus. Para ello es imprescindible seguir las recomendaciones de los profesionales durante el tiempo que se estime imprescindible.

Recomendaciones Médicas:

La vida sana, el ejercicio físico y el control de los factores de riesgo vascular, son estrategias claves para evitar este tipo de afecciones. También lo son la reducción de tóxicos como el tabaco, el alcohol, las drogas y los fármacos sedantes no imprescindibles, así como el control del estrés.

Si hay antecedentes de problemas vasculares demostrados, el uso continuado de fármacos antiagregantes plaquetarios reduce la incidencia de ictus en el futuro de esa persona.

Dr. Víctor CamposDirector del Área de Neurociencias en el Hospital Vithas Xanit Internacional