RCP, todo lo que debemos saber

Autor: Hospital Vithas Xanit Internacional | Categoría: CARDIOLOGÍA CON CORAZÓN | Fecha: 05-09-2019

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RCP corresponden a las siglas de reanimación cardiopulmonar. Consisten en una serie de maniobras universales y estandarizadas que se ponen en práctica ante una parada cardiorrespiratoria y se incluyen en lo que se conoce como cadena de supervivencia.

La parada cardiorrespiratoria se define como una pérdida súbita, inesperada y potencialmente reversible, de conocimiento, acompañado de un cese de la respiración y de los signos de vida.

Se estima que se producen unas 65 paradas cardiorrespiratorias por cada 100.000 habitantes al año, lo que se traduce en una parada cada 20 minutos. La principal causa de parada cardiorrespiratoria es de etiología cardiaca, el 75% se producen en el domicilio y un alto porcentaje son presenciadas. Es por esta razón que es fundamental la necesidad de difundir entre la población el conocimiento de algunas maniobras que nos permitirán intervenir ante una parada cardiaca.

Hoy el Dr. Pablo De Rojas, responsable del Servicio de Medicina Intensiva de nuestro hospital, nos ofrece algunas pautas de actuación si presenciamos una parada cardiorrespiratoria.

Ante una sospecha de parada cardiaca lo primero que debemos de hacer es ponernos seguros en un sitio exento de peligro para nosotros (retirar a la víctima de la carretera, sacarlo del agua en caso de ahogamiento, etc.). A continuación, comprobaremos la ausencia de consciencia moviendo enérgicamente a la víctima e incluso provocándole dolor con estímulos enérgicos. Si no responde a estímulos y no se trata de un traumatismo severo, realizaremos la maniobra frente-mentón extendiendo la cabeza y subiendo la mandíbula, de esta manera abriremos la vía aérea. Posteriormente comprobaremos si la víctima respira, acercando nuestro oído a su boca y examinando también si se eleva el pecho, OÍMOS si sale aire y SENTIMOS la exhalación del aire.

Si comprobamos que la víctima no respira determinamos la situación de parada cardiaca y comenzaremos con las maniobras de RCP.

¿Cómo se llevan a cabo las maniobras de RCP?

Para llevar a cabo esta maniobra deberemos desnudar a la víctima y realizar compresiones torácicas, con el talón de la mano en el centro del pecho cruzamos nuestras manos, sobre el esternón y con una fuerza que deprima el tórax de la víctima unos 5 – 6 cms y a un ritmo de 100-120 compresiones por minuto. De esta manera “estrujaremos” el corazón sustituyendo transitoriamente su función de bomba.

Se acompañará de ventilaciones que se realizan a través del boca a boca. Para ello sellamos con nuestros labios los labios del enfermo y pinzamos la nariz, realizando dos insuflaciones y asegurándonos de que se eleva el pecho (solo así son efectivas). Se realizará a un ritmo de 30 compresiones alternadas con 2 insuflaciones.

Está ampliamente demostrado que con la maniobra frente mentón y con las compresiones torácicas realizadas de manera precoz y correcta se pueden salvar muchas vidas.

Como tercer eslabón de la cadena de supervivencia está la desfibrilación precoz. La primera causa de parada cardiaca extrahospitalaria es de etiología cardiaca secundaria a un infarto y es provocada por una arritmia. Esta arritmia responde en un alto porcentaje a una desfibrilación precoz. Es por ello que se preconiza el uso de la desfibrilación tan pronto como sea posible.

En cuanto a paradas cardiacas de origen pediátrico, su causa más frecuente es por obstrucción de vía aérea secundaria a la ingesta de un cuerpo extraño, por eso es fundamental la prevención y el conocimiento de técnicas de desobstrucción de la vía aérea. En cuanto a la realización de las maniobras de resucitación cardiopulmonar para la población general, son similares a las del adulto, teniendo en cuenta que las compresiones torácicas, obviamente, se realizarán con un par de dedos o con el talón de la mano, dependiendo del tamaño del niño.

En la actualidad está ampliamente demostrada la utilidad de estas sencillas maniobras y vigiladas y recomendadas por asociaciones que preconizan y estandarizan su uso, recomendando su conocimiento a la población general y el acceso precoz y universal a desfibriladores.

Hay múltiples opciones de acceder a cursos, donde por medio de maniquíes se aprenden las técnicas básicas que salvan vidas.

En nuestros centros Vithas disponemos de un plan de formación estandarizado que asegura que todos los trabajadores están formados para saber actuar en este tipo de incidentes.

¿Qué debemos hacer si presenciamos una parada cardiorrespiratoria?

Ante una sospecha de parada cardiorrespiratoria es importante conocer la cadena de supervivencia, que se compone de 4 eslabones:

  1. Avisar al teléfono universal de emergencias 112 y seguir sus recomendaciones.
  2. Recuerde la hora, luego se la preguntarán
  3. Iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar
  4. Solicitar, si es posible, un desfibrilador externo automático.
  5. Esperar la llegada de servicios médicos avanzados, sin dejar de hacer compresiones.

 

Vídeo de la Fundación Española del Corazón.

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