Las ventajas de la Dieta Mediterránea

Autor: Hospital Vithas Xanit Internacional | Categoría: Nutrición | Fecha: 10-09-2015

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Corazón

Seguro que durante el verano hemos realizado muchos excesos en nuestra dieta. Por eso, ahora que llega septiembre entrevistamos a D. Rafael Estrada, Dietista de Vithas Xanit para que nos cuente las claves para volver a comer bien descubriendo la dieta mediterránea.

El verano es una época de cambios en nuestra rutina, sobre todo en la alimentación, ¿podría darnos algunos consejos para volver a nuestro peso habitual? 

Aunque lo ideal sería no modificar el peso en todo el año, después de los excesos del verano algunos trucos para perder esos kilos de más son reducir las calorías en la dieta y recuperar el ejercicio físico.

Otros consejos son ingerir hidratos de carbono de forma constante a lo largo del día para mantener una glucemia estable, lo que nos ayudará a no llegar con mucha hambre a la siguiente comida. Elegir variedades integrales, aumentando de esta forma el consumo de fibra, también ayudará a saciarnos más. Para reducir las calorías también es necesario disminuir la cantidad de grasa general de la dieta, lo ideal es evitar los fritos, rebozados y salsas, optando por otras técnicas como la plancha, el asado o el papillote.

Después de las vacaciones también es necesario retomar el hábito de la actividad física para que la eliminación de la grasa que ha aumentado sea efectiva. Se recomienda ejercicios aeróbicos, como salir a caminar o correr a trote suave (así también evitarás lesiones).

¿Por qué la dieta mediterránea es tan completa y recomendable?     

La Dieta Mediterránea es un estilo de vida, no es solo un patrón alimentario sino que combina ingredientes de la agricultura local, las recetas y formas de cocinar propias de cada lugar, las comidas compartidas, celebraciones y tradiciones, que unido a la práctica de ejercicio físico moderado, pero diario, favorecido por un clima ideal, completan ese estilo de vida que la ciencia moderna nos invita a adoptar en beneficio de nuestra salud, haciendo de ella un excelente modelo de vida saludable. Es, además, una valiosa herencia cultural que, a partir de la simplicidad y la variedad, ha dado lugar a una combinación equilibrada y completa de los alimentos, basada en productos frescos, locales y de temporada en la medida de lo posible.

Se caracteriza por la abundancia de alimentos vegetales, como pan, pasta, arroz, verduras, hortalizas, legumbres, frutas y frutos secos; el empleo de aceite de oliva como fuente principal de grasa; un consumo moderado de pescado, marisco, aves de corral, productos lácteos (yogur, quesos) y huevos; el consumo de pequeñas cantidades de carnes rojas y aportes de vino consumido generalmente durante las comidas.

¿Cuáles son las ventajas de la dieta mediterránea?

Su importancia en la salud del individuo no se limita al hecho de que sea una dieta equilibrada, variada y con un aporte de macronutrientes adecuado, sino también a los beneficios de su bajo contenido en ácidos grasos saturados y alto en monoinsaturados, así como en carbohidratos complejos y fibra, además, hay que añadir los derivados de su riqueza en sustancias antioxidantes.

¿Por qué es importante realizar 5 comidas al día?   

Una de las principales razones por las que es importante realizar cinco comidas al día es porque si solamente comiésemos tres veces, estaríamos dejando pasar mucho tiempo entre comida y comida. Nuestro cuerpo necesitaría más alimento y, por lo tanto, nuestro apetito aumentaría hasta la hora de la comida siguiente, junto a nuestra ansiedad, que se hace mayor, lo que nos lleva a comer compulsivamente una vez que nos sentamos a comer.

Esta forma de comer compulsiva es la menos acertada, ya que ingerimos grandes cantidades de alimento sin darnos cuenta, ya que nuestro cerebro no detecta que estamos saciados hasta pasados, al menos, 15 minutos desde que hemos empezado a comer. En este tiempo habremos ingerido mucho alimento con la intención de saciar esa hambre que traíamos. De esta manera, si repartimos las comidas a lo largo del día ingeriremos a la larga menos cantidad de alimento y no pasaremos hambre.

Esta situación, además, provocará que nuestro cuerpo acumule más cantidad de grasa, ya que el hambre es síntoma de falta de alimento para continuar con nuestra actividad. Para evitar que esta falta vuelva a tener lugar, el cuerpo guardará reservas, y es que nuestro metabolismo se adapta a nuestros hábitos. Si el organismo no recibe el combustible que necesita de los alimentos lo cogerá de las reservas y por ello, cuando comamos, guardará para futuros periodos de necesidad.

Además, si estamos cargados de energía nuestro rendimiento a lo largo del día será mayor, tanto en nuestra vida cotidiana como en nuestro entrenamiento deportivo. Es por esto por lo que desde el hospital Vithas Xanit recomendamos la realización de cinco comidas a lo largo del día, ya que es una buena forma de distribuir el alimento y no comer más innecesariamente.

 

Os dejo también 10 consejos sobre cómo llevar una dieta mediterránea adecuada

 

  • Utilizar el aceite de oliva (rico en vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados) como principal grasa de adición. Tiene propiedades cardioprotectoras
  • Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia (frutas, verduras, legumbres, champiñones y frutos secos). Sus antioxidantes y fibra previenen enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
  • Consumir a diario pan y alimentos procedentes de cereales que aportan una parte importante de la energía necesaria para nuestras actividades diarias.
  • Aumentar el consumo de alimentos poco procesados, frescos y de temporada.
  • Consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogurt y quesos.
  • Consumir, al menos dos veces por semana, carnes, ya que contienen proteínas, hierro y grasa animal en cantidades variables.
  • Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación: el pescado azul ayuda a protegernos frente enfermedades cardiovasculares y los huevos contienen proteínas de muy buena calidad, grasas y muchas vitaminas y minerales.
  • La fruta fresca tendría que ser el postre habitual. Los dulces y pasteles deberían consumirse ocasionalmente.
  • El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo.  El vino debe tomarse con moderación y durante las comidas.
  • Realizar actividad física todos los días, ya que es tan importante como comer adecuadamente: Mantenerse físicamente activo y realizar cada día un ejercicio físico adaptado a nuestras capacidades es muy importante para conservar una buena salud.

Rafael Estrada.

Dietista del Hospital Vithas Xanit Internacional

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