La primavera las alergias altera

Autor: Hospital Vithas Xanit Internacional | Categoría: Alergias | Fecha: 04-04-2019

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Con la primavera llega el buen tiempo, las flores renacen con toda su fuerza y también surgen las molestas alergias. Y es que en esta estación se inician los períodos de polinización.

En la provincia de Málaga, febrero-marzo es la época del ciprés; marzo-abril la del platanero de sombra; marzo-abril-mayo la de la parietaria; y abril-mayo-junio la de las gramíneas y el olivo. Sin olvidar, claro, a los ácaros del polvo, que están presentes como alérgenos durante todo el año (pero más acentuadamente en otoño y primavera).

El problema es que cada vez hay más personas con más de una alergia respiratoria al mismo tiempo. Encontramos alergias comunes y algunas más extrañas que suelen estar producidas por plantas y árboles que abundan en un determinado lugar, cuyas partículas de polen pesan lo suficiente para no desplazarse a distancia por el aire, y que afectan únicamente a aquellas personas que viven muy cerca. En estos casos es más difícil alcanzar un diagnóstico certero, en ocasiones por las dificultades para la identificación de la planta, y en otras, por la no disponibilidad de pruebas y tratamientos específicos para todas las especies, sino solo para las más comunes.

¿Cuáles son los síntomas de la alergia respiratoria? 

Las personas que padecen alergias respiratorias suelen presentar una mezcla de los siguientes síntomas: congestión nasal, estornudos, picor de nariz, lagrimeo, prurito ocular, dificultad respiratoria, tos seca, “pitos” en el pecho, etc. Siempre coincidiendo con los meses de polinización de la planta/árbol en cuestión.

Ante la sospecha de estar padeciendo una alergia respiratoria, la indicación sería acudir a un médico especialista en alergología para la realización de pruebas diagnósticas y, en caso de ser necesario, indicar un tratamiento específico con una vacuna frente al origen del problema.

Tanto la frecuencia como la intensidad de los síntomas siempre son importantes, porque de ellas va a depender la elección del tratamiento. No todas las personas con alergias respiratorias necesitan vacunarse.

Las personas que padecen alergias respiratorias y cuyos síntomas se presentan con una frecuencia o intensidad lo suficientemente grandes, tras el estudio pertinente por parte del alergólogo, tendrán indicación de iniciar un tratamiento inmunoterápico específico mediante la administración de vacunas antialérgicas. Para el control de los síntomas, mientras tanto, se prescribirán antihistamínicos, corticoides tópicos nasales, corticoides inhalados, broncodilatadores, etc.

La atopia o condición del individuo alérgico tiene también que ver con la genética. No es lo mismo ser hijo de dos padres con antecedentes de alergia que serlo de uno, o no serlo. Ahora, lo que determina el desarrollo de las alergias es una mezcla de estos factores genéticos, los ambientales y la existencia de exposición al alérgeno. Por poner un ejemplo: una persona que viva en Estocolmo, jamás va a desarrollar una alergia al polen del olivo (por muy predispuesto genéticamente que esté), porque el olivo más cercano se encontrará a miles de kilómetros de distancia.

En algunos casos, con la administración de vacunas, las alergias pueden llegar a curarse, pero en la mayoría de ellos lo que ocurre es que los síntomas se minimizan mucho hasta el punto de que el paciente gana ostensiblemente en calidad de vida. No debemos olvidar que las vacunas evitan también la progresión de los síntomas (el paso de rinitis a asma) y la aparición de nuevas alergias.

Comentarios (1)

Buena informacion y consejos para tratar estas alergias durante la primavera.

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