¡Cuidado que llega la gripe!

Autor: Hospital Vithas Xanit Internacional | Categoría: PEDIATRÍA, VARIOS, XANIT SALUD | Fecha: 10-10-2016

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Empezamos el otoño y con él llegan los cambios bruscos de temperatura…..Las gripes y resfriados se apoderan de nosotros, colapsando consultas y urgencias un año más.

Hoy hablamos con el Dr. Francisco Navarro Romero, médico especialista en Medicina Interna.

 

¿Qué síntomas tiene una gripe?

La gripe, provocada por los virus de la influenza, se presenta con síntomas generales que empiezan de forma repentina, como cefalea, febrícula, escalofríos, dolores musculares (siendo más frecuentes en las piernas y en la columna lumbosacra) y malestar general; se suele acompañar de inflamación de vías respiratorias desde el principio (lo que ocasiona tos, dolor de garganta, mucosidad nasal…). En ocasiones el comienzo de la enfermedad es más paulatino, con síntomas más leves pudiendo parecerse al cuadro de un resfriado común.

La fiebre suele ir remitiendo en los primeros dos a tres días; los síntomas generales al cabo de los dos a cinco días; y los síntomas respiratorios suelen prolongarse durante una semana (la tos puede persistir una o dos semanas más).

¿Qué diferencia hay con un simple resfriado? ¿Cómo distinguirla?

Mientras que en la gripe el inicio de los síntomas suele ser súbito y con síntomas generales, en el resfriado común el comienzo de la enfermedad suele ser paulatino y con síntomas respiratorios, siendo más leves los síntomas generales como el malestar y la cefalea, y siendo poco habitual la fiebre.

Por tanto, si usted comienza con síntomas respiratorios consistentes en estornudos, secreción acuosa nasal, congestión nasal, dolor de garganta… sin llegar a presentar una fiebre alta ni síntomas generales desde el principio, probablemente se trate de un resfriado común.

¿Cuándo debemos ir al médico?

Las personas con mayor riesgo de complicaciones deberían consultar con su médico ante la aparición de síntomas de gripe, siendo más proclives las personas mayores de 65 años de edad, niños menores de 5 años de edad (en particular los lactantes), pacientes con enfermedades crónicas (cardiacas, pulmonares, diabetes, hemoglobinopatías, disfunción renal y personas inmunodeprimidas). El embarazo, sobre todo en el segundo y tercer trimestres, también hay una mayor predisposición a complicaciones.

En general, se debe consultar con el médico cuando la fiebre se hace persistente, o ha desaparecido pero en pocos días ha vuelto a aparecer, si aparece tos con expectoración purulenta o dificultad respiratoria, por el riesgo de complicación con neumonía.

También se debe consultar si aparece sintomatología de otra índole (no relacionada con síntomas generales o síntomas respiratorios).

¿Es necesario vacunarse todos los años? ¿Qué personas están obligadas a vacunarse?

Es necesario vacunarse todos los años, puesto que los virus que circulan en cada brote estacional no son idénticos al del año anterior. El proceso evolutivo normal del virus hace que se produzcan una serie de cambios en el mismo conocidas como variaciones antigénicas (se distinguen variaciones antigénicas mayores y menores, estas últimas muy frecuentes y que hacen que de un año a otro la inmunidad adquirida con la vacuna no sea suficiente para el año siguiente). La consecuencia de estas pequeñas variaciones es que la vacuna antigripal debe ser modificada anualmente adaptándola a las cepas que se estima circularán en cada temporada.

Según recomendaciones aprobadas por la Comisión Nacional de Salud Pública, se recomienda vacunar a las siguientes personales:

  1. Personas de edad mayor o igual a 65 años.
  2. Personas menores de 65 años que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe:
  • Niños/as (mayores de 6 meses) y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares (excluyendo hipertensión arterial aislada) o pulmonares, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.
  • Niños/as (mayores de 6 meses) y adultos con:
    • Enfermedades metabólicas, incluida diabetes.
    • Obesidad mórbida (índice de masa corporal ≥ 40 en adultos, ≥ 35 en adolescentes o ≥ 3 DS en la infancia).
    • Insuficiencia renal.
    • Hemoglobinopatías y anemias.
    • Asplenia.
    • Enfermedad hepática crónica.
    • Enfermedades neuromusculares graves.
    • Inmunosupresión, incluida la originada por la infección de VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes.
    • Implante coclear o en espera del mismo.
    • Trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras.

En este grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.

  • Residentes en instituciones cerradas, de cualquier edad a partir de 6 meses, que padezcan procesos crónicos.
  • Niños/as y adolescentes, de 6 meses a 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetil salicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.
  • Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación.
  1. Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones:
  • Trabajadores de los centros sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria, pública y privada. Se hará especial énfasis en aquellos profesionales que atienden a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.
  • Personas que por su ocupación trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos, especialmente los que tengan contacto continuo con personas vulnerables.
  • Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o ancianos.
  • Personas que conviven en el hogar, incluidos niños/as, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial (citados en el punto 2).
  1. Otros grupos en los que se recomienda la vacunación:
  • Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, con especial énfasis en los siguientes subgrupos:
    • Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con dependencia nacional, autonómica o local.
    • Bomberos
    • Servicios de Protección civil.
    • Personas que trabajan en los servicios de emergencia sanitarias.
    • Trabajadores de instituciones penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial.
  • Personas que, por su ocupación, pueden estar en contacto con aves con sospecha o confirmación de infección por virus de gripe aviar altamente patogénico, especialmente:
    • Las personas que están directamente involucradas en las tareas de control y erradicación de los brotes (destrucción de los animales muertos, limpieza y desinfección de las áreas infectadas).
    • Las personas que viven y/o trabajan en granjas de aves donde se han notificado brotes, o se sospecha su existencia.

¿Qué alimentación puedo seguir este invierno para reforzar mis defensas?

Es importante seguir una dieta equilibrada y balanceada, siendo una buena recomendación seguir las pautas de una dieta mediterránea en la que estén presentes las verduras, hortalizas, frutas, legumbres, cereales, huevos, pescados y carnes con las proporciones adecuadas, para asegurar un adecuado aporte de los nutrientes, minerales y vitaminas que nos ayuden a tener activo a nuestro sistema inmunitario. Junto con la alimentación, también es importante realizar ejercicio físico de forma regular, y asegurar un buen descanso nocturno.

¿Qué hay de cierto en que la Vitamina C es buena para combatir la gripe?

La creencia popular es que la vitamina C puede curar el refriado común. Pero la investigación científica al respecto es controvertida, y no arroja datos concluyentes. Existen ensayos que han indicado que la administración regular de vitamina C reduce la duración de los síntomas en el resfriado común, pero este efecto no se repitió en los pocos ensayos terapéuticos realizados hasta el momento. No obstante, debido a que se ha sugerido que puede disminuir la duración e intensidad de los síntomas, y debido a su bajo costo y seguridad, puede que valga la pena que los pacientes con resfriado común prueben individualmente si la vitamina C terapéutica tiene efectos beneficiosos para ellos.

 

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