Cáncer de Mama: Detección, tratamiento, superación

Autor: Hospital Vithas Xanit Internacional | Categoría: TODO SOBRE ONCOLOGÍA | Fecha: 19-10-2015

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DM Cáncer

Hoy queremos abordar las claves de esta enfermedad, desde su diagnóstico y tratamiento hasta la ayuda que podemos prestarle a estos pacientes o las posibilidades de curación de la misma. El Dr. Antonio Rueda, oncólogo del Hospital Vithas Xanit Internacional, nos lo cuenta con detalle en esta entrevista:

¿Cómo se diagnostica el Cáncer de Mama?

Cuando existe una sospecha de cáncer de mama, bien por la exploración física (tanto por la paciente como por un médico) o por una mamografía de rutina, se inicia un estudio para confirmar o descartar esa sospecha. Las pruebas de imagen orientarán sobre el diagnóstico pero para determinar con certeza si la paciente padece esta patología será necesaria la realización de una biopsia que lo confirme.

La biopsia consiste en la extracción de una muestra del tejido de la zona sospechosa para analizarlo en el microscópico y poder determinar las características benignas o malignas del mismo, así como el tipo de células tumorales, el grado de agresividad de las mismas y algún otro parámetro de interés a la hora de tomar decisiones sobre el tratamiento. Puede hacerse por palpación directa o guiada por ecografía con una aguja fina (PAAF) o gruesa (BAG) dependiendo de la cantidad de tejido a extraer. En ocasiones, puede ser necesaria una biopsia en el quirófano.

Si la biopsia confirma el diagnóstico de cáncer de mama se realizan otras pruebas para valorar si la enfermedad se ha extendido a otros órganos como una radiografía de tórax, ecografía abdominal o un TAC.

¿Cuáles son sus síntomas? 

Un nódulo palpable en la mama es el signo más frecuente por el que se consulta,

generalmente no doloroso, aunque también es frecuente la retracción del pezón o alteraciones de la piel de la mama.

Si una persona nota alguno de estos síntomas, debe consultar con el ginecólogo o cirujano para que lo valore e inicie un estudio más profundo si lo considera apropiado.

En mujeres que están siguiendo el programa de cribado con mamografías periódicas para el diagnóstico precoz del cáncer de mama, la enfermedad suele diagnosticarse sin que hayan aparecido síntomas. En estos casos la enfermedad suele encontrarse en estadios más precoces y las probabilidades de curación son más altas.

¿Cuáles son sus tipos y fases?          

Tipos:

Con el desarrollo de nuevas técnicas de estudio molecular de las biopsias se ha llegado a una clasificación más específica de los diferentes tipos de cáncer de mama. Estas técnicas han dado lugar a una clasificación más precisa de la patología que se correlaciona mejor con el riesgo de recaída de la enfermedad y que nos permite elegir el tratamiento más adecuado para cada caso. La clasificación molecular establece cuatro tipos de cáncer de mama: Luminal A, luminal B , HER 2 y basal like. El subtipo Luminal A es el de mejor pronóstico y el basal like el de peor pronóstico.

Fases:

Como en el resto de tumores, todos los subtipos de cáncer de mama se clasifican en estadios según la extensión de la enfermedad. Un cáncer de mama en estadio I es un cáncer de mama en una etapa inicial y un estadio IV es un cáncer de mama avanzado que se ha extendido a otras partes del cuerpo.

El sistema de clasificación TNM se basa en el tamaño del tumor (T) y su extensión a los ganglios linfáticos regionales (N) o a otras partes del cuerpo (M). El estadio, por lo general, no se conoce hasta después de la cirugía en la que se extirpa el tumor y se analiza el estado de los ganglios axilares.

Estadio 0 o carcinoma “in situ”: solo hay células anómalas en el revestimiento del conducto mamario. No es una lesion invasiva, pero si se deja evolucionar se convierte en un carcinoma infiltrante.

Estadio I: Tumor de menos de 2 cm que no se ha diseminado fuera de la mama.

Estadio II: El tumor mide más de 2 cm pero no afecta a piel ni al músculo pectoral. Cualquier tumor menor de 5 cm que afecte a los ganglios axilares del mismo lado.

Estadio III o localmente avanzado: Tumor de más de 5 cm que afecta a los ganglios axilares del mismo lado. Tumor que afecte a la piel de la mama. Tumor de cualquier tamaño que afecte a un ganglio supraclavicular o a los ganglios situados detrás del esternón.

Estadio IV: Existen metástasis en otros órganos. Los órganos más frecuentemente afectados son: hueso, pulmón, hígado y cerebro.

¿Qué tratamientos son los más recomendables?

El tratamiento del cáncer de mama debe individualizarse y se basa en múltiples factores. Un tratamiento óptimo requiere de la colaboración de cirujanos, ginecólogos, oncólogos médicos y oncólogos radioterapeutas.

Clásicamente en los estadios iniciales el tratamiento del cáncer de mama se iniciaba con la cirugía y posteriormente se administraba el tratamiento sistémico (quimioterapia y/o hormonoterapia) y la radioterapia (tratamiento adyuvante). Actualmente puede hacerse al contrario, administrando primero el tratamiento sistémico para ofrecer posteriormente al paciente la posibilidad de cirugía y radioterapia (tratamiento neoadyuvante). Esta estrategia puede facilitar una cirugía conservadora en algunos casos en que ésta no es posible de entrada.

La terapia sistémica se administra por vía intravenosa u oral, lo que permite distribuirla a todos los órganos. Este tipo de terapia tiene su papel tanto en la enfermedad en estadio precoz (adyuvante o neoadyuvante) como cuando la enfermedad se presenta de forma diseminada o metastásica.

¿Cómo se puede ayudar psicológicamente a una paciente a enfrentarse a la enfermedad y, sobre todo, a la cirugía?     

Una actitud positiva a la hora de afrontar la enfermedad es una de las claves para conseguir la curación con las menores secuelas posibles.

Hay que reafirmar el excelente pronóstico del cáncer de mama, sobre todo en los casos diagnosticados precozmente. El cirujano debe informar a la paciente con empatía y positividad explicándole que se va a intentar realizar el tratamiento quirúrgico más adecuado, es decir, el que permite la mayor posibilidad de curación con el menor riesgo de secuelas funcionales en la mama (habitualmente una cirugía conservadora de la mama).

En caso de que el tratamiento quirúrgico requiera la mutilación del pecho (mastectomía) el cirujano debe insistir en las posibilidades de reconstrucción posterior.

Es importante señalar el apoyo y soporte de las diferentes asociaciones de afectadas. El poder compartir el proceso de la enfermedad con otras personas en la misma situación ayuda, en muchos casos, a aliviar sus efectos y a luchar contra los problemas laborales y sociales que a veces se derivan.

Si a pesar de una adecuada información, el afrontamiento psicológico es negativo, será recomendable la visita al psicólogo.

¿Si hay antecedentes familiares, qué probabilidades hay de tener la enfermedad?

Las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama tienen más riesgo de padecerlo y éste es mayor si se trata de un familiar de primer grado (madre, hermana o hija). Sin embargo, en el peor de los casos el riesgo solo es moderadamente superior al de la población general.

Una situación distinta es el cáncer de mama hereditario. El cáncer hereditario es aquel que tiene su origen en alguna mutación genética. Se estima que el 5-10% de los cánceres de mama son hereditarios. Las familias con mujeres diagnosticadas de cáncer de mama antes de los 40 años, cáncer de mama bilateral o más de un familiar con cáncer de mama y/o ovario son las que con más probabilidad pueden portar una mutación de estos genes.

¿Cuáles son las recomendaciones una vez superada la enfermedad? 

1º.- Volver a su vida anterior, intentando que la enfermedad no esté en un primer plano de la cotidianidad. Esto será más difícil conseguir cuando se acerque una revisión.

2º.- Valorar las cosas importantes de la vida y disfrutarla al máximo.

3º.- Adoptar un modo de vida saludable que ayude a disminuir el riesgo de una recidiva o de aparición de un segundo tumor de mama. Es muy recomendable mantener un peso adecuado realizando una dieta saludable, no abusar de las grasas, evitar el alcohol y realizar ejercicio moderado (al menos, 3 veces en semana).

4º.- Valorar integrarse en un grupo de ayuda a otras pacientes.

Dr. Antonio Rueda

Oncólogo del Hospital Vithas  Xanit Internacional

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