¿La depilación láser duele? – Descubre las zonas más sensibles y los métodos (Parte 1)

Posted by Hospital Vithas Xanit Internacional | Posted in Dermatología | Posted on 27-02-2019

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La depilación láser consiste en la aplicación de una luz que se centra en la pigmentación oscura del pelo, transformando esa luz en calor. Este calor es el que llega a la raíz destruyéndola y evitando que el pelo vuelva a crecer. Existen diferentes métodos para la depilación láser. Hoy, desde el Servicio de Dermatología Estética de Vithas Xanit, liderado por el Dr. Enrique Herrera Acosta, repasamos algunos de los métodos más comunes y aclaramos algunas dudas frecuentes sobre este tipo de depilación.

Los métodos de depilación láser existentes

Los más adecuados son los que utilicen una longitud de onda entre los 700 y 1200 nanómetros garantizando que la piel no sufrirá ningún daño durante la exposición. Las opciones son el láser Alejandrita para pieles con tono medio y vello oscuro muy fino o de escasa longitud; el láser Diodo, recomendado para pieles oscuras con vello también oscuro; láser Soprano, que se puede utilizar en pieles bronceadas de una forma segura, aunque requiere una técnica de uso muy precisa, y el láser Neodimio-Yag, que tiene la gran ventaja de adaptarse a todo tipo de pieles, es muy seguro y está indicado para pelo oscuro y profundo.

Las zonas conflictivas

Cualquier zona del cuerpo que tenga el pelo apropiado es susceptible de ser depilada con láser (piernas, ingles, axilas, brazos, espalda, área facial, etc.). La depilación láser suele variar de hombres a mujeres, pues ellos poseen una cantidad de vello mayor y mucho más grueso que ellas. Sin embargo, en cuestión de dolor, las zonas sensibles sí que suelen ser las mismas.

  • Bigote y barba: en realidad todas las áreas de la zona facial son las que más dolor e incomodidad causan a las personas que se someten a la depilación láser. El motivo radica en el grado de sensibilidad cutánea y nerviosa de esta zona.
  • Areolas de los pezones: esta zona suele ser demandada, sobre todo, por hombres. Al ser un área interna, en la cual prácticamente no toca el sol y está siempre cubierta por la ropa, su estado es mucho más sensible y delicado que el resto del pecho.
  • Zona perianal: esta zona resulta altamente sensible debido a su naturaleza interna. La zona íntima en general es muy sensible al láser ya que no tiene prácticamente contacto con el exterior y posee muchas terminaciones nerviosas.
  • Nuca: esta zona, aunque a priori no lo parezca, también es muy sensible al láser. El motivo se encuentra en sus terminaciones nerviosas y la sensibilidad cutánea que en ella existe.
  • Labios mayores y monte de Venus: la zona genital femenina también es muy sensible a la depilación láser, ya no sólo por sus terminaciones nerviosas, también por la oscuridad de la piel y la cantidad de vello que existe en la misma.
  • Zona interna del muslo: esta zona también resulta muy delicada, no solo para los hombres, sino también para las mujeres. Normalmente, el vello de esta zona se elimina más rápidamente, pues no acaba de ser muy fuerte, aunque sí que su sensibilidad sigue siendo alta.
  • Dedos de los pies: los dedos, debido a sus terminaciones nerviosas, se caracterizan por ser la zona más sensible de los pies de hombres y mujeres.
  • Rodillas: las rodillas también resultan otra de las zonas críticas de las piernas, pues aunque no lo parezca, esta área posee muchas terminaciones nerviosas. De ahí que incluso muchos individuos tengan especial sensibilidad y cualquier roce les cause cosquillas. 

Las diferencias entre la depilación láser y la luz pulsada (IPL)

Ambas son fuentes de luz pero con diferentes fluencias y diferente longitud de onda. Cada láser ha sido fabricado para realizar un tratamiento en concreto (por ejemplo, depilar) y, de forma específica, el IPL es una herramienta muy útil y con diversos usos en dermatología, pero en algunas depilaciones no es tan eficaz como el láser que está fabricado concretamente para realizar el mismo tratamiento.

Las sesiones mínimas para eliminar el vello

Depende de la zona, pero el número medio de sesiones se sitúa entre las 6 y las 8 sesiones. Las zonas que mejor se depilan son axilas e ingles y piernas, lográndose una aclaración del vello superior al 85% en tres o cuatro sesiones espaciadas. Esto se debe a que la densidad total de pelo a eliminar es estable y, en condiciones fisiológicas normales, la mujer no produce pelo nuevo en dichas zonas

Test de diagnóstico rápido en Pediatría

Posted by Hospital Vithas Xanit Internacional | Posted in PEDIATRÍA | Posted on 13-02-2019

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¿Sabías que, en ocasiones, es imposible diferenciar la causa de muchas de las infecciones comunes de los niños simplemente con la historia clínica y la exploración?

Llevamos ya algunos meses de invierno, época en la que la incidencia de infecciones respiratorias y gastrointestinales es especialmente alta a consecuencia de la elevada circulación de algunas bacterias y, sobre todo, muchísimos virus (gripe, VRS, rotavirus…).

Con diferencia, las infecciones más frecuentes en esta época son las respiratorias (catarros, faringitis, bronquitis, bronquiolitis, etc.), que constituyen el principal motivo de consulta en estas fechas, tanto en la consulta externa como en urgencias. Aunque la inmensa mayoría de estas infecciones son de origen viral y no necesitan tratamiento, en ocasiones es muy difícil, prácticamente imposible, diferenciar estas infecciones virales de otras infecciones similares de origen bacteriano que sí pueden necesitar tratamiento antibiótico u otras medidas específicas.

Para ayudar a diferenciar estas infecciones, evitando así tratamientos antibióticos innecesarios o, en otras ocasiones, detectando de forma precoz posibles infecciones potencialmente importantes, el hospital Vithas Xanit Internacional dispone de una serie de tests rápidos que pueden realizarse en el propio servicio de Urgencias en pocos minutos. Veamos a continuación algunas de sus características principales:

1.- Test rápido estreptocócico del grupo A: El Streptococcus pyogenes, también llamado estreptococo del grupo A o, por sus siglas, EGA, es la bacteria causante de más del 90 % de las faringitis agudas bacterianas. En este sentido, es muy importante recordar que la inmensa mayoría de las faringitis son de origen vírico, sobre todo en menores de 3-4 años, y que solo dentro del pequeño porcentaje de faringitis que son producidas por bacterias, casi todas serán causadas por el EGA.

Clásicamente existen algunos signos y síntomas que se han asociado con mayor frecuencia a un tipo de faringitis determinado (víricas o bacterianas). Así, por ejemplo, la presencia de placas de pus en las amígdalas o de fiebre alta fueron considerados durante muchos años como sinónimos de infección por EGA y, por tanto, indicación inmediata de tratamiento antibiótico. Sin embargo, hoy sabemos, desde hace muchos años ya, que eso es completamente falso, ya que la gran mayoría de las infecciones consideradas bacterianas según esos criterios serán causadas también por virus, que son mucho más frecuentes de lo que se creía. Por tanto, aunque podemos estar seguros de que cuando una infección “parece” vírica, muy seguramente sea vírica, esta afirmación no es cierta en los cuadros que “parecen” bacterianos, los cuales, en su mayoría, también serán víricos.

Como consecuencia, está muy establecido desde hace tiempo que en aquellos casos en que se sospeche que se trata de una faringitis vírica (por ejemplo, niños menores de 3-4 años, mucosidad abundante, etc.), no es necesario hacer ninguna prueba, ya que podemos asumir que el diagnóstico es correcto. Sin embargo, cuando sospechemos estar ante una infección bacteriana (por ejemplo, niños mayores de 7-8 años con dolor de garganta intenso y sin mocos), muchas veces estaremos equivocados y es necesario realizar esta prueba para confirmarlo, pues es imposible diferenciar en estos casos unas faringitis de otras y, de no hacer el test y fiarnos solo de la impresión clínica, trataremos con antibióticos a muchos niños de forma innecesaria.

El test consiste en la toma de una muestra de saliva de la garganta con un bastoncillo, a la que se añadirán una serie de reactivos que nos darán un resultado en unos 10 minutos. Es sencillo, indoloro, aunque puede ser algo incómodo, rápido y bastante fiable, aunque no infalible. En ocasiones, se puede utilizar este test para el diagnóstico de otras infecciones causadas por el EGA, como la enfermedad perianal bacteriana.

Por tanto, y aunque por desgracia se sigue viendo en la práctica diaria, sobre todo por pediatras “antiguos” o por médicos no pediatras, es importante tener en cuenta que hoy día no se considera correcto por parte de la mayoría de los protocolos nacionales e internacionales iniciar tratamiento antibiótico para una faringitis sin haber realizado el test previamente, siempre y cuando se disponga del mismo, ya que sabemos que los síntomas y signos no son en absoluto fiables para establecer un diagnóstico de certeza.

2.- Proteína C reactiva (PCR) por técnica capilar: La PCR es una proteína presente en la sangre que tiene la particularidad de que, en presencia de una inflamación de relevancia en cualquier parte del organismo, se eleva de forma importante y de forma precoz, a veces antes de que la infección pueda dar síntomas más específicos. Por tanto, es muy usada para detectar la presencia de infecciones de forma inespecífica, ya que informa de que hay “algo” pasando en el cuerpo, pero no indica el qué ni dónde. Para que se eleve, es necesario que el proceso inflamatorio sea más o menos generalizado; es decir, si hay una infección leve o muy localizada (otitis, faringitis, cistitis, etc.), no se elevará, como tampoco se elevará ante la mayoría de infecciones víricas, aunque a veces puedan dar fiebre alta. No obstante, algunos virus concretos sí que pueden producir una subida moderada de PCR que a veces puede dar lugar a algunas dudas diagnósticas.

Otra ventaja importante de esta proteína es que, conforme la infección se va resolviendo, las cifras en sangre suelen ir bajando de forma paralela, por lo que también nos sirve para comprobar que la infección va mejorando.

Las infecciones que típicamente elevan la PCR son las infecciones bacterianas que llamamos “invasoras”, por ser especialmente agresivas. Entre ellas, podemos destacar la neumonía, la meningitis, la pielonefritis (infección en el riñón), la sepsis o la bacteriemia oculta (presencia de bacterias en la sangre sin otros síntomas asociados).

Aunque tradicionalmente la determinación de la PCR necesitaba de una gran cantidad de sangre que obligaba a tomar una muestra de la vena del paciente y, posteriormente, un procesamiento en el laboratorio que podría tardar más de una hora hasta obtener el resultado, en los últimos años la mejora de la técnica ha permitido la fabricación de máquinas, disponibles en nuestro hospital, capaces de determinar el valor de la PCR a partir de una mínima muestra de sangre obtenida por punción capilar (la misma que para la determinación del azúcar, por ejemplo) y, además, obtener un resultado fiable en menos de 5 minutos.

En general, usamos esta prueba cuando queremos confirmar que un proceso febril en el que no identificamos un foco claro en la exploración (situación extraordinariamente frecuente en Pediatría conocida como “fiebre sin foco”) se debe a una infección vírica que no requiere tratamiento alguno. Unas cifras bajas de PCR en estos casos hacen altamente improbable la existencia de otro tipo de infecciones más graves. Sin embargo, si comprobamos que la PCR está por encima de cierto nivel, es necesario descartar otras infecciones que pueden pasar desapercibidas en la exploración, sobre todo la neumonía, por lo que es frecuente que ampliemos el estudio con una radiografía de tórax. Si todo es normal y la PCR está anormalmente alta, el riesgo de infección bacteriana (bacteriema oculta) es alto y, dependiendo del caso, se puede iniciar un tratamiento antibiótico oral en casa o, dependiendo del estado general el paciente, incluso plantear el ingreso hospitalario.

Es importante tener en cuenta que, aunque muy útiles, estas pruebas solo están indicadas en algunas circunstancias concretas que serán valoradas por el profesional que le asista en Urgencias. En la gran mayoría de los casos, la historia clínica y la exploración física son suficientes para establecer el origen de la fiebre y, por tanto, este tipo de pruebas no resultan de ninguna utilidad.

3.- Otros tests rápidos disponibles: En este grupo, podemos comentar los tests disponibles para la detección del virus de la gripe, del virus respiratorio sincitial (o VRS, causante de la bronquiolitis) o de algunos virus causantes de gastroenteritis (rotavirus, adenovirus, norovirus). Los comentaremos brevemente y de manera conjunta porque tienen menos utilidad en Urgencia y comparten algunas características comunes.

En general, a diferencia de los anteriores, la determinación de estos virus no está indicada en pacientes que se van de alta a casa, reservándose normalmente para pacientes ingresados con fines puramente diagnósticos y epidemiológicos. Esto se debe a que, en todos estos casos, salvo quizá la gripe en algunas circunstancias concretas, el conocer que uno u otro virus en particular es el responsable de la infección no resulta demasiado relevante, ya que ni el tratamiento ni el resto de las medidas terapéuticas van a cambiar en función del resultado de la prueba. Por tanto, ya que no tiene ninguna repercusión a nivel práctico conocer el nombre del virus específico, tiene poco sentido realizarlos de forma sistemática a los pacientes vistos en Urgencias.