Hepatitis Crónica C. Nuevos tratamientos antivirales de acción directa

Posted by Hospital Vithas Xanit Internacional | Posted in Digestivo, XANIT SALUD | Posted on 23-01-2018

0

Hepatitis C

El virus de la hepatitis C es un pequeño virus RNA que tiene una especial afinidad por infectar células del hígado. Es una enfermedad infecciosa transmitida de forma mayoritaria por exposición a sangre contaminada con virus.

El Dr. Juan Carlos Gavilán, de la Unidad de Medicina Interna, nos explica en este post los nuevos tratamientos antivirales de acción directa para solucionar la hepatitis C crónica.

¿Cómo se transmite este virus?

En el pasado, antes de disponer de pruebas para analizar los donantes de sangre, la transfusión de sangre contaminada o el uso de jeringuillas y /o material contaminado en pacientes que utilizaban drogas eran los mecanismos más frecuentes de transmisión. Hoy en día, la transmisión a través de transfusiones es altamente improbable. La transmisión sexual del virus, aunque poco efectiva, es posible. Sin embargo, un elevado porcentaje de pacientes que tienen la infección no tienen ninguno de los factores de riesgo señalados, por lo que, muy probablemente, adquirieron la misma por exposición “inadvertida” a sangre o material contaminado con sangre infectada.

¿Cómo funciona el virus de la hepatitis C?

Una vez en el organismo, el virus se multiplica dando lugar a una hepatitis aguda, pero en muchos casos el paciente no se pone ictérico y los síntomas que presentan como cansancio y debilidad se atribuyen a otros factores, pasando la infección inadvertida.

En aproximadamente un 20 % de los casos, el sistema defensivo del organismo es capaz de eliminar de forma efectiva la infección, con resolución espontánea del cuadro, pero en el 80 % de los casos esto no ocurre, pasando a desarrollar una HEPATITIS CRÓNICA, es decir aquella que persiste a lo largo del tiempo, provocando una inflamación continuada en el hígado, que en un tercio de los pacientes puede llegar a dar lugar, años después, a  una cirrosis hepática, y con ello complicaciones como fallo hepático o cáncer de hígado.

Durante la fase crónica la infección presenta escasos síntomas y frecuentemente pasa desapercibida hasta que se descubre de forma incidental en estudios analíticos o al donar sangre. La eliminación espontánea durante la fase crónica es muy improbable. La infección puede afectar entre el 1 y 2 % de la población española y un porcentaje de los pacientes infectados no saben que lo están, justamente por la escasa sintomatología que presentan.

Posibles tratamientos para la hepatitis C

Durante años no se dispuso de tratamientos efectivos para la eliminación del virus; con posterioridad, aparecieron tratamientos como el interferón y la ribavirina con muchos efectos secundarios y bajas tasas de curación.

Sin embargo, hoy en día, disponemos de una amplia batería de fármacos antivirales de acción directa, en forma de comprimidos, que son capaces de eliminar la infección con tratamientos de duración inferior a 12 semanas, en un porcentaje superior al 95 % de los casos y con pocos efectos secundarios. La eliminación del virus durante la fase de hepatitis crónica, antes de que el virus haya provocado un daño significativo en la estructura del hígado, especialmente en lo relativo al grado de fibrosis que provoca en el órgano, hace que el pronóstico final tras la curación sea excelente.

En los casos donde se produce la eliminación efectiva del virus pero el hígado ya presentaba un grado de fibrosis significativa al momento del tratamiento, especialmente si hay una cirrosis establecida, el pronóstico también mejora, pero la eliminación viral no reduce a cero las posibles complicaciones futuras que el hígado puede presentar derivadas de la existencia de la cirrosis, por lo que se recomienda mantener una vigilancia especial sobre estos casos.

La detección de casos  no diagnosticados  y su tratamiento permitirá la erradicación futura de la infección y de las complicaciones derivadas del riesgo de progresión a cirrosis en muchos de esos pacientes.

6 Consejos para comenzar el año con salud

Posted by Hospital Vithas Xanit Internacional | Posted in VARIOS, XANIT SALUD | Posted on 03-01-2018

0

Los ciclos son propios de la naturaleza, algunos aparecen fruto del ambiente o de la evolución de tu cuerpo. Otros, son consecuencia de calendarios, fechas clave para el conjunto de la sociedad que significan comienzos prometedores, nuevos ciclos.

Uno de los más importantes, es el comienzo de un año nuevo. Inevitablemente, notamos la posibilidad de contar desde cero cualquier meta que nos hayamos planteado anteriormente sin éxito.

El 2018 ya ha comenzado y nunca es tarde para mejorar cualquier aspecto de nuestra vida sin importar la edad y más si se trata de salud.

En Vithas somos expertos en salud, por ello queremos aconsejarte en salud para que comiences el año cuidando lo más importante, tu bienestar físico y mental.

Consejos saludables para 2018

  1. Cuida adecuadamente tu aparato digestivo.

Nada de dietas milagro. A partir de cierta edad, por ejemplo, los 50 años, los síntomas pueden ser más relevantes y precisan un estudio más activo por parte de los médicos. Una buena alimentación que contenga todos los grupos alimentarios (hidratos de carbono, grasas, proteínas) en su correcta proporción es lo más saludable. Debemos evitar largos periodos de ayuno y comer 5 veces al día, para evitar así ingerir grandes cantidades. Y, por supuesto, evitar el tabaco y no abusar de las bebidas alcohólicas pueden ayudarnos a mantener saludable nuestros aparato digestivo.

 

  1. Realiza deporte de forma constante

Aunque se realice a bajo nivel. Apuntarse en enero al gimnasio y dejar de ir en febrero no nos aporta nada. Lo más importante es encontrar el equilibrio, en un deporte que nos guste y que podamos practicar de forma constante. Aunque tan solo sean 30 minutos al día.

 

  1. Cuida tu mente 

El cuidado de la Psique también es importante, acudir al psicólogo para resolver conflictos emocionales significa mejorar en salud. Una mente sana es el principio de todo cuerpo sano, por esta razón es bueno acudir a especialistas que nos ayuden a centrarnos en lo verdaderamente importante y dejar a un lado el estrés. 

 

  1. Revisa tus dientes y vista de forma regular

No descuidar aspectos a medio plazo como las revisiones oftalmológicas u odontológicas.

Las revisiones periódicas son clave, ya que las enfermedades de las encías son patologías silentes, que no se manifiestan hasta que son graves y se hacen crónicas, así es importante tratar la fase aguda, pero también realizar una detección temprana y controlar sus inicios.

Para mantener una buena salud bucodental (que debe pasar por una encía limpia, rosada y sin sangrado, con dientes sin sarro, que debe controlarse con ayuda profesional) es imprescindible revisiones periódicas cada 6 meses o 1 año, sumar al cepillado tradicional la limpieza de los espacios interdentales y la unión de encía y dientes, valiéndonos de una serie de elementos como son el hilo dental, irrigadores y cepillos interproximales.

La vista es uno de los sentidos que más se resienten con el envejecimiento. Aparecen patologías de diversa magnitud e importancia. Muchos pacientes no se dan cuenta de su problema hasta que la visión se ha hecho borrosa o aparecen alteraciones visuales como la metamorfopsia. Hay diversas pruebas como el test de Amsler, el AGF, OCT o el fondo de ojo.

Hay personas que, por su trabajo u otros motivos, deben permanecer largas jornadas ante la pantalla. En estos casos, una pauta adecuada puede ser descansar periódicamente unos 2-3 minutos cada 45.

Otra recomendación puede ser el uso continuado de lágrimas artificiales para ayudar a que la experiencia visual sea más agradable.

 

  1. Elimina los malos hábitos de tu vida

 

El comienzo de un nuevo año suele ser especialmente motivador para hacer frente a las adicciones como el tabaco, el alcohol u otras drogas.

 

El tabaquismo es responsable del 17% de las muertes en España y mata a 124 personas por día. Un 30% de la población adulta de nuestro país es fumadora.Tan sólo el 3% de los pacientes que no acuden a un especialista, consiguen estar libres de humos tras cinco años. Por ello, nuestro consejo es que acudas a pedir ayuda con atención personalizada desde el inicio, intentar un tratamiento intensivo e individualizado.

 

  1. Se recomienda una revisión general a principios de año 

Por último, empezar el año con un chequeo general, nada mejor que saber cómo estamos actualmente para marcarnos unos objetivos realistas para el resto del año.

La consulta con asiduidad y cuidados individualizados es fundamental para conseguir estar plenamente saludable y motivado.